lunes, 27 de agosto de 2007

Aprendi a no extrañarte tanto...

...lo que no quiere decir que no te extrañe o que no me sorprenda una mañana despertando recordando haber soñado contigo.
Pero aprendí a aceptar que así como nunca fuiste mío, nunca lo serás y que quizás sea mejor así.
Quizás no tarde mucho en encontrar a otra persona a la que quiera tanto o más que a vos, que me sorprenda con sus cualidades, tan distintas o similares a las tuyas -sabes que yo siempre me amoldo a aquella persona que me roba el corazón y que siempre me cuesta mucho encontrar defectos, o por lo menos sentir que me molesten-. Quizás mañana camine por la calle y te vea y ya no espere que me invites a tomar algo, o algún otro lugar.
O quizás esté sola un tiempo, pero estando bien. Aunque hace bastante que estoy sola.
No sé... quizás sólo deba esperar a ver qué sucede.